La implementación del DS 44 en una empresa implica desafíos significativos, especialmente en la adaptación de los sistemas de seguridad y salud en el trabajo. Este decreto establece requisitos más estrictos para la gestión de riesgos laborales, lo que puede exigir una reestructuración de procesos, actualización de protocolos y la integración de nuevas tecnologías para el monitoreo de condiciones laborales. Un desafío importante es la capacitación continua del personal, tanto en el manejo de nuevas normativas como en la adaptación a una cultura de prevención más profunda. Además, el alineamiento de estos sistemas con la estrategia de la empresa puede ser complejo, ya que involucra la integración de metas de SST en el Cuadro de Mando Integral de la organización. Esto requiere una evaluación constante de cómo las actividades y objetivos de seguridad impactan en los resultados globales.
La Ley Karin representa un cambio profundo en la forma en que las organizaciones deben abordar la prevención del acoso laboral y sexual. Su implementación no solo implica cumplir con nuevas obligaciones legales, como contar con protocolos claros y canales formales de denuncia, sino también transformar la cultura organizacional hacia una que promueva ambientes de trabajo seguros, respetuosos e inclusivos. Uno de los principales desafíos es generar confianza en los procedimientos, asegurando imparcialidad y confidencialidad. Además, es clave alinear esta normativa con la estrategia de la empresa, integrando indicadores que midan clima laboral, gestión de conflictos y efectividad de las medidas preventivas. Así, el cumplimiento de la Ley Karin puede convertirse en un pilar estratégico que impacte positivamente en la productividad, reputación y sostenibilidad de la organización.